Y AQUÍ VA LA PREGUNTA DEL MILLÓN...

¿QUIERES SABER QUÉ HAGO?


Pues aunque suene algo pretencioso…

Me gusta decir que miro, busco continuamente y atrapo pequeños fragmentos de realidad en forma de fotografías. Son instantes fugaces que pasan ante nuestros ojos y que deben ser capturados y registrados para poder recordarlos siempre que queramos. Como padre de dos críos pequeños muchas veces me viene a la cabeza eso tan cierto de que el tiempo pasa volando. Cada día de la semana está repleto de juegos, risas, llantos… Todo eso desaparece demasiado rápido y lo olvidamos con facilidad. Y también olvidamos darle la importancia que merece.

Después de esto, imagino que quieres saber…

¿CUÁNDO HAGO LAS FOTOS?


¡Ahora mismo! ¡Llámame ya! ¡No pierdas más tiempo!

Bromas aparte, hay días que, evidentemente, son muy significativos en la vida de una persona: el día que nacemos, el día que sonreímos por primera vez, cuando damos nuestro primer paso, cuando se nos cae nuestro primer diente, cuando nos enamoramos por primera vez… Sin embargo, debemos valorar que cualquier día es especial cuando hay enanos por medio. Eso es lo fascinante de la fotografía de familia, que permite guardar para siempre momentos cotidianos… e irrepetibles.

Entonces, seguro que ahora quieres saber…

¿DÓNDE HAGO LAS FOTOS?


Donde quieras…

Ningún sitio es feo ni malo para hacer buenas fotos. La vida ocurre en cualquier parte: en el sofá de nuestra casa, en la habitación de los niños, en la cocina, en el baño, en el parque, en la playa, en el supermercado… Lo importante no es tanto el escenario, sino que sea un sitio en el que se desarrolle una actividad que os permita interactuar unos con otros.

De acuerdo, entonces te preguntas…

¿CÓMO HAGO LAS FOTOS?


El ingrediente secreto…

Mi aproximación a la fotografía infantil y de familia se basa en un estilo documental, es decir, me gusta encontrar las fotografías en la realidad tal cual es, sin apenas tocarla, porque no me gusta decirle a la gente lo que tiene que hacer (aunque estoy seguro de que mis hijos no piensan lo mismo…). Siempre recelo de los fotógrafos que se califican de artistas. Creo que el arte es otra cosa y que la fotografía ha de concentrarse en registrar la realidad. Obviamente, la creatividad está en el modo en que cada uno percibimos esa realidad, desde nuestro particular punto de vista, y en explorar nuevas maneras de ver el mundo que nos rodea.

Las sesiones de las que te hablo se desarrollan de una manera completamente espontánea. Puede que al comienzo os haga brevemente algún retrato formal (de esos que les gusta tener a las abuelas en la mesilla de noche…), pero el resto del tiempo me mezclaré con vosotros, hablaremos, nos reiremos juntos y dejaremos que las cosas ocurran como lo hacen en la vida real. Durante el tiempo que compartamos, tenéis que verme como parte de vuestra vida y dejarme entrar en vuestras rutinas y en vuestros juegos. Y me atrevo a decir que todo esto lo hago de tal forma que no me convierto en un intruso.

No debéis preocuparos por preparar la sesión. Es mucho mejor que os dejéis llevar por la actividad en la que estéis enfrascados. Lo último que quiero es que os agobiéis pensando en cómo será eso de hacerse fotos, en si la casa está ordenada, si los niños están bien peinados, etc. Esto va de capturar emociones y sentimientos de la forma más humana y natural posible. Así que, como suele decirse, relájate y disfruta, que todos estamos mucho más guapos cuando somos nosotros mismos.

Perfecto, pero sin embargo, aun te queda por entender lo más importante…

¿POR QUÉ HAGO LAS FOTOS ASÍ?


El quid de la cuestión…

Sencillamente, porque a veces, cuando le pido a un niño que me mire, consigo buenas fotos…

Pero, aunque pueda sonar vanidoso, creo que no me equivoco si digo que el motivo por el que hago las cosas de esta manera es porque la realidad siempre será mucho más rica, desbordante, dinámica, sorprendente, irrepetible y, al fin y al cabo, viva, que lo que mi imaginación pueda crear.

En resumen, me gusta pensar que mi trabajo como fotógrafo infantil y de familia consiste en obtener imágenes que consigan extraerle todo el jugo a la vida.

Nada más… y nada menos…

Así que, si después de ver todas estas imágenes, has llegado a la conclusión de que soy la persona adecuada para guardar en imágenes un pedacito de vuestras vidas, permíteme darte mi enhorabuena e invitarte a que no lo pienses más y te pongas en contacto conmigo.

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¡SÍ, LO QUIERO!